A veces mi consulta es simplemente para ti

A veces no necesitas una pediatra, sino un espacio de confianza. Un lugar, una persona, para ti. Donde abocar tu angustia, tus dudas, tu frustración.

Un puerto al que acudir, un lugar seguro donde sabes que no serás juzgada. Donde habrá cabida para ti, para toda tú. Con tus sentimientos, tus haceres.

Un lugar del que saldrás de nuevo mujer, de nuevo madre. Con menos peso. Reconociendo que este cuidado que te has regalado es también el mejor regalo que puedes hacer a tu familia.

Un lugar donde aprender a priorizarte, a valorarte, porque sí, esto se aprende, y se enseña. Yo lo enseño, y lo aprendo también en mi vida. Como mujer, como profesional, sé que si yo no me cuido mi cuidado hacia los demás no es el mismo. Para mí, como para tantas otras, en parte es asignatura pendiente. Pero hay otra parte que sí la sé, ya la aprendí. Y es la que te ofrezco en mi consulta.

Déjate acompañar. Déjate ayudar. Permítete confiar, dales un lugar a tus dudas y tus preocupaciones, conmigo. Deja que aflore tu fuerza, tu saber, tu valía.

Puede que seas mamá de un recién nacido. O de una adolescente. Puede que aún ni tengas a tu hijo, o que lo hayas perdido. Puede ser simplemente que estés un poco perdida, y te todo te va un poco grande en este momento. Puede que seas mamá adoptiva, o de acogida. Puede ser también que seas papá y sí, también habrá un post para ti.

Tú, mamá o papá, eres bienvenida, bienvenido. Porque yo sé que, a veces, mi consulta es simplemente para ti.

 

Dime: ¿cómo te resuenan mis palabras? ¿Has sentido alguna vez la necesidad de ese lugar de confianza, donde recargar tus pilas y respirar aire fresco? Me encantará leerte, sentirte. 

Dra Ana Barbero Sans, Pediatra Familiar, psicoterapeuta