A ti, mamá recién parida a veces triste

Apreciada madre recién parida, o no tan reciente:

Hace tiempo que quiero escribirte. Espero que estés disfrutando de este bebé, viviendo intensamente cada momento de esta etapa tan importante de vuestras vidas. 

Puede ser, sin embargo, que no te esté resultando fácil, o no tanto como tu esperabas. Si es así, este post está especialmente dedicado a ti, mamá recién parida que en algunos momentos estás triste

Sólo quería decirte que es normal. Que aunque parezca que tras tener un bebé papá y mamá han de estar contentos y felices, no siempre es así, o al menos no todo el tiempo.

Estar a veces triste tras tener un bebé es normal porque

… porque es un momento muy cansado y exigente física y emocionalmente, los papás no dormís bien, no coméis cuando lo necesitáis, no siempre podéis ducharos

… porque incluso cuando el bebé es muy esperado y deseado la vida que teníais antes ya no la tenéis

… porque a veces en este momento se sienten pérdidas anteriores, como por ejemplo otros embarazos que no han ido bien o alguien muy querido que haya fallecido

… porque a veces el proceso de fertilidad, o el embarazo, o el parto han sido muy duros,y cuando nace el bebé todavía no estás preparada

… porque a lo mejor no sientes todo lo que esperabas sentir al ver a tu criatura  tenerla en brazos. No te sientes “enamorada”, o puede incluso que sientas cierto rechazo

Ya ves, todo esto es normal, querida mamá recién parida.

Pero como tú y yo deseamos que puedas disfrutar de este momento tan único, te voy a compartir algunas cosillas que puedes hacer para desde ya sentirte mejor:

Comparte. No estés mucho tiempo sola. Comparte con quien te sientas comprendida y no juzgada. Busca grupos.: de lactancia, de crianza, de amigas en tu situación. Sentir que no estamos solos, sentir que lo que no somos tanraros, no te imaginas lo que alivia.

Comparte también las tareas del hogar. Estar en casa cuidando del bebé es un trabajo a jornada completa, el cansancio alimenta la tristeza, y la tristeza alimenta el cansancio. 

Si puedes, vive el momento. Deja que la ola de tristeza pase, te arrastre si es necesario, y se vaya. Mira a tu bebé y no pretendas estar contenta en todo momento, pero sí permitirte esa ternura de segundos que puedes sentir al mirarlo cuando está dormidito.

No finjas. Cansa mucho. Rodéate de gente con quien puedas ser tú misma y estar como estés. Y si eso no es posible, pacta, haz “treguas de no agresión” tipo: sé lo que piensas de que esté así pero no hace falta que me lo digas :-))

Si puedes, distráete. Un poco de evasión no va nada mal. Ponte música. Sal a la calle. Baila un poco, o ponte una serie, o lee un cómic, o incluso vete al cine con una amiga!

Si puedes lactar, lacta. Si no puedes, o no quieres, no lactes. Así de claro. Para tu bebé tú eres más importante que tu leche, aunque al verlo mamar a veces puede costar de creer :-))

Si en unas semanas no mejoras, o si esta tristeza te invade completamente, todos los días, busca ayuda. A tu pediatra, a tu comadrona, a tu médico de familia. Es importante. 

Vas a estar muy bien, mamá recién parida, pero mientras espero que estos consejos te ayuden a poder ser más feliz en estos momentos.

Un abrazo

Ana

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Podéis y os recomiendo tener vuestro pediatra, vuestra enfermera pediátrica, pero quizá durante un tiempo os vaya bien mi compañía. Estaré encantada de visitar a vuestro bebé, y de resolver las dudas que podáis tener, pero sobre todo estaré encantada de acompañaros. De escucharos y ayudaros, de aliviaros.

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